Normandin Mercier se enorgullece de presentar un Cognac cuyas raíces se remontan a antes de uno de los momentos más decisivos de la historia de la región: la crisis de la filoxera. Aunque muchos amantes de Cognac están familiarizados con esta pequeña pero devastadora plaga, pocos saben que transformó para siempre la producción de Cognac a finales del siglo XIX. Se dice que la filoxera fue señalada por primera vez en Cognac en 1868, y a finales del siglo XIX aproximadamente el 86% de la superficie vitícola estaba arrasada. Las vides fueron diezmadas a una escala catastrófica, y la meticulosa solución -injertar variedades de uva clásicas en portainjertos americanos resistentes a la filoxera- acabó salvando la industria. Este extraordinario Cognac, procedente de uvas vendimiadas antes de que se produjeran esos importantes cambios, ofrece una oportunidad única de oler, saborear, sostener y maravillarse con un pre-phylloxera Cognac .
Para determinar la edad de este aguardiente excepcional, Normandin Mercier empleó una combinación de pruebas de cesio y carbono 14 (¹⁴C). El análisis del radiocarbono afina esta cronología midiendo la relación entre el carbono-14, un isótopo radiactivo natural, y los isótopos estables del carbono. Dado que la tasa de desintegración radiactiva del ¹⁴C se conoce con precisión, con una vida media de 5.730 años, su concentración en la materia orgánica proporciona una estimación fiable de la edad. Una vez vendimiadas, las uvas ya no absorben ¹⁴C atmosférico, lo que significa que la proporción de este isótopo en el Normandin Mercier Cognac es fija desde el momento de la destilación. Como el ¹⁴C decae con el tiempo, la medición de su cantidad residual permite a los científicos precisar el periodo de vendimia con bastante exactitud.
Este método es especialmente eficaz para Cognac, ya que el alcohol retiene la firma del carbono atmosférico de las vides. Los resultados sitúan la producción de este Cognacentre 1830 y principios de la década de 1870, en consonancia con los registros históricos y antes de la devastadora crisis de la filoxera. Dado que no se vio afectado por las catastróficas pérdidas y replantaciones que siguieron a la llegada de la filoxera -y, por tanto, se destiló antes de la destrucción generalizada de viñedos y de las replantaciones que siguieron-, forma parte de una categoría cada vez más pequeña de coñacs auténticos pre-phylloxera.